Comentario obra "Simulacro de Alta Costura"



Ficha 
Título: Simulacro de Alta Costura
Dirección: Isabel Croxatto
Interpretación: Ballet Nacional Chileno
Música: Banda “La fábula del conejo y la tortuga” (en vivo) y Myriam Pruvot (música electroacústica y voz)
Diseñadores: Ana López, Gerardo Tyrer, Bernardita Riquelme de la Barrera y Sebastián del Real
Temporada: 29 de Septiembre al 9 de octubre de 2011, Teatro de la Universidad de Chile

 
Simulacro de alta costura de Isabel Croxatto se construye a través de la secuenciación de imágenes fragmentarias que mantienen como código común la ropa como dispositivo escénico constante, pero que va mutando a lo largo del desarrollo del montaje para crear cuadros distintos que ofrecen nuevas lecturas sobre los elementos utilizados. La pieza ofrece en su comienzo una experiencia perceptiva visual ambigua donde en los primeros segundos, el espectador no es capaz de reconocer certeramente lo que ve, ya que la imagen genera una sensación visual compleja difícilmente analizable por la corteza cerebral para buscar una memoria concreta, produciendo de este modo una multiplicidad de lecturas instantáneas en espera de la resolución de las formas escénicas.



Bajo el prisma de la teoría de la imagen es posible ver como la directora comienza de una construcción compleja, donde es imposible aislar las diversas imágenes entregadas simultáneamente, pero que en su conjunto permiten una comprensión secuencial del cuadro, en tanto se enlazan relacionalmente para ser percibidas como totalidad. Sin embargo a medida que avanza temporalmente la obra (entendida como sucesión de imágenes temporales), la coreógrafa comienza a dirigir la mirada del público hacia imágenes más aisladas que transmiten un mensaje no literal, pero que son capaces de ser percibidas como representaciones de una realidad que no es ajena a la audiencia.

Otro modo interesante de analizar Simulacro de alta costura es a través de la semiótica teatral desarrollada por A. Ubersfeld, bajo estos conceptos, es fácilmente identificable cómo Croxatto desarrolla su montaje sobre un eje principalmente paradigmático, donde es la ropa misma el principal elemento de sustitución de signos verbales y no verbales por visuales, así por medio de este dispositivo podemos ver (leer) desde la figuración del mar, emociones como la tristeza (el color negro, el funeral) o relatos más complejos que hablan de luchas sociales y contingencia mundial. La directora juega con significados individuales y contextuales de la cultura chilena, mezclándolos abiertamente con referentes a símbolos internacionales/universales, contrasta realidades sociales y evidencia contradicciones personales/culturales ante la realidad global.

Finalmente cabe destacar que la multiplicidad de códigos desarrollados en la escena, sitúan el trabajo de la directora en el marco cambiante de la escena teatral/dancística contemporánea, que constantemente se reinventa a sí misma para adaptar, incorporar y re-significar los diversos elementos de su quehacer creador para mantenerse en un estado de consecuencia frente al contexto en el cual se desarrolla la obra.